
El Eje Cafetero colombiano debe su bienaventuranza al café. La región, con el legado paisa ha creado una identidad propia en sus costumbres actuales, y con ella ha desarrollado una cultura turística envidiable. Con una arquitectura colorida y sui generis, esta región ofrece a los visitantes peculiaridades muy invitantes y locales. Un caso curioso es la masiva utilización tradicional de los vehículos Jeep Willis norteamericanos de la época de la Segunda Guerra Mundial.
El rasgo más importante de este industria turística (“Ecoturismo”) es que está basado en la oferta de hoteles autóctonos de la región, a los cafeteros (habitantes del Eje Cafetero) se les ocurrió convertir sus viejas haciendas y casonas tradicionales, las cuales poseen definidos rasgos de originalidad y belleza, en hoteles nunca antes vistos en la oferta turística colombiana, llena de vida y tradiciones de los primeros colonos antioqueños. Los amantes de la naturaleza, especialmente de la montaña pacífica, habitable e invitante, y de los negocios vinculados al sector agroindustrial y agropecuario, encontrarán en las haciendas cómodos alojamientos y lo más exclusivo de la gastronomía de la región. Además, programaciones para efectuar recorridos por los cafetales. También cabalgatas y aventuras turísticas por los alrededores y poblaciones cercanas.









