
Nuquí es el lugar que eligen las ballenas para hacer su danza del amor, un lugar lleno de magia y encanto el cual es visitado dos veces al año por estos maravillosos mamíferos.
Las cascadas del Amor y de Folker, las travesías por los ríos Terco y Joví y los baños termales, ubicados a cincuenta minutos de la playa, son lugares mágicos donde el paisaje de la selva y la soledad garantizan una experiencia inolvidable para los amantes del ecoturismo.




